Mi hijo Adam Corvin falleció el 27 de agosto de 2014 a la edad de 18 años. Sufrió un accidente de moto y murió en el acto. Siempre fue un niño generoso, incluso en la muerte. Era donante en su carné, que tenía desde hacía poco tiempo. Sé que él hubiera querido que yo donara y así lo hice a Living Legacy. Estoy muy orgullosa de mi hijo y del hombre que fue y que siempre estará en mi corazón. Quienquiera que haya recibido un órgano de mi hijo, me alegra mucho que haya podido ayudarle. Hijo mío, mi pequeño. Te querré y te echaré de menos para siempre.
