Portrait of Alphonso Weston, who saved and healed lives through the power of organ and tissue donation.

Alfonso Weston

Más grande que la vida

Fonso era un joven que tenía una personalidad arrolladora. Era una fuerza de la naturaleza imparable, que siempre anteponía a los demás a sí mismo. Incluso dejó su vida en suspenso para cuidar de nuestra abuela y que ella pudiera vivir cómodamente en su casa, una relación que lo era todo para ambos.

Su entusiasmo por las celebraciones, especialmente por la Navidad, era increíble. La Navidad era su época favorita del año porque toda la familia se reunía. Su tradición era invitar a todos al cine; solo quería que hiciéramos juntos algo que le gustaba. También le encantaba hornear, pasar tiempo con sus amigos y escuchar a Pink Floyd.

«La sonrisa de Fonso iluminaba las habitaciones; no solo una habitación, sino varias habitaciones».

En abril de 2016, Fonso falleció a la edad de 31 años. Nuestra familia tomó la decisión de donar sus órganos, y él ayudó a salvar la vida de cuatro personas con su corazón, pulmones y riñones, así como la de cientos más gracias a sus tejidos, piel y válvulas.

Echo de menos sus fuertes abrazos y su risa. Su risa era única, y todavía puedo oírla; siempre me hace sonreír. El legado de Fonso perdura a través de su familia, sus amigos y sus beneficiarios.

Desplazarse hacia arriba