Diana amaba a su familia, a los animales y a los demás. Era el tipo de persona que siempre daba lo mejor de sí misma. Diana era compasiva y generosa. A lo largo de los años rescató a muchos animales e incluso salvó la vida de dos personas. No se podía visitar su casa sin que ella intentara darte de comer o regalarte algo.
Le habría emocionado saber que su donación de órganos ayudó a tantas personas, incluidas dos que recuperaron la vista.
