Dakota era un ser humano cariñoso, divertido y brillante, pero, por desgracia, su vida se vio truncada por un accidente. Aunque su familia, especialmente nuestra hija y yo, lo echamos mucho de menos, él sigue vivo a través de sus donaciones de tejidos, en particular sus córneas, vasos sanguíneos, huesos y piel. Nunca lo olvidaremos, porque nuestro amor perdurará para siempre.
