Portrait of Gail Sumlar, a donor hero who saved lives and is remembered by her loved ones.

Gail Sumlar

Una risa contagiosa


«Gail tenía una risa contagiosa y le encantaba estar rodeada de su familia y sus seres queridos».


Gail era una persona cariñosa y atenta. Siempre estaba dispuesta a echar una mano a quien lo necesitara. Era una persona divertida e ingeniosa que siempre conseguía animar a alguien que estuviera triste. Lo que más echo de menos es su compañía. Podíamos sentarnos y hablar durante horas. Ella me enseñó a ser fuerte. Independientemente de las dificultades a las que se enfrentara, siempre seguía adelante con optimismo y una sonrisa.

Desplazarse hacia arriba