Mark fue unn unhombre increíble. Era cariñoso, atento, leal, respetuoso, dedicado, trabajador, considerado yy, sin duda, mi mejor amigo. Me enseñó a ser más paciente yy yo estoym tan orgullosa de el padre yy abuelo que fue para su hija Laura yy a su nieta Angelangela. Su recuerdo perdura gracias a la desinteresada yy generosa donación de sus órganos para que otros puedan vivir plenamente yy productiva. Le echo de menos cada día. Echo de menos su sonrisa, su inquebrantable aafecto ysu amor. Su repentino fallecimiento cambió mi vida para siempre. Sus dos cachorros también le echan de menos. Descansa en paz, mi amor. Hasta que nos volvamos a encontrar a!
