Me diagnosticaron una enfermedad renal en 2007 y recibí mi primer trasplante de riñón de mi cuñado en febrero de 2010. Todo iba bien hasta 2017, cuando mi riñón trasplantado empezó a fallar. Me volvieron a incluir en la lista de espera en agosto de 2017. A finales de 2018 me vi obligado a empezar con la hemodiálisis. Empecé a prepararme para la hemodiálisis domiciliaria y la inicié a finales de enero de 2019, dos veces por semana. Durante ese tiempo, recibí varias llamadas para un riñón y, el 30 de diciembre de 2019, recibí la llamada que cambió mi vida. Desde que recibí mi segundo trasplante de riñón, estoy viviendo mi mejor vida. Disfruto compartiendo mi historia y siendo voluntaria de Infinite Legacy.
vickie_avara@hcpss.org
