Mi madre Gloria era una persona generosa. Le encantaba ayudar a las personas que más quería y apreciaba. Era divertida, inteligente y la persona más cariñosa que se pueda imaginar. Conocerla era sinónimo de quererla. Tenía una personalidad contagiosa y una risa que te contagiaba. Su familia lo era todo para ella, y sus nietos eran probablemente sus personas favoritas en el mundo. La echamos de menos y la recordamos cada segundo de cada día.
